En un pequeño pueblo de Asturias, un restaurante decidió implementar un cobro de un euro por cada táper utilizado para llevar comida. Esta medida, que puede resultar polémica para los clientes, está amparada por la legislación española vigente, que permite a los establecimientos aplicar este tipo de cargos para cubrir costos asociados.

El bar, ubicado en Callezuela, una localidad con apenas 89 habitantes, se ha convertido en un punto de referencia para quienes disfrutan de la gastronomía local. Sin embargo, la decisión de cobrar por los envases ha generado debate entre los consumidores, aunque legalmente el restaurante está en su derecho.