En Guatemala, la propagación del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) ha generado una emergencia sanitaria nacional que afecta tanto al sector agropecuario como a las mascotas domésticas. Desde la reactivación de esta plaga, se registraron más de 4 mil casos en animales y más de 200 en humanos, especialmente en departamentos como Suchitepéquez, Chiquimula, Santa Rosa y Jutiapa.

El aumento de las temperaturas ha acelerado el ciclo de vida del parásito, provocando un incremento en las infestaciones en cortos períodos. En localidades como La Embaulada (San Lucas Sacatepéquez), Chamisun (San Juan Chamelco) y Chivencorral (Cobán), técnicos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) han atendido a perros con heridas infestadas, aplicando tratamientos veterinarios y brindando charlas informativas a los propietarios sobre prevención y detección temprana.

Las brigadas del MAGA, a través del Programa Nacional para la Prevención y Erradicación del Gusano Barrenador, supervisan cientos de miles de animales y controlan el transporte de ganado. Además, emplean métodos biológicos como la dispersión aérea de moscas estériles para frenar la reproducción del parásito.

Las autoridades insisten en la importancia de desinfectar rápidamente cualquier herida en mascotas y ganado, y de reportar casos sospechosos para evitar complicaciones y reducir el impacto económico en la industria cárnica. La atención veterinaria especializada y la capacitación a las familias evidencian la magnitud del problema y la necesidad de mantener la vigilancia en todos los sectores.